
Enfoques del diseño de ambientes de aprendizaje apoyados en las TICs
Un enfoque es una visión filosófica y pedagógica que permite aprovechar las oportunidades que las TICs ofrecen para que los estudiantes mejoren su habilidad para la autocorrección cuando planean y desarrollan un procedimiento, con el fin de lograr un aprendizaje significativo.
Un ambiente de aprendizaje a distancia es una situación educativa en la que las personas participantes no coinciden en tiempo y lugar, por lo que se requiere de diversos medios para establecer la comunicación y dar lugar a procesos de aprendizaje, lo que no significa que sean situaciones distintas o desligadas de la realidad. Los ambientes siguen siendo ambientes de vida, independientemente de si son a distancia o presenciales, los referentes no son los espacios físicos sino las interacciones y los medios a través de los que se realiza la comunicación. Sin embargo a la educación a distancia le falta el plus del saber dado por la transmisión directa del maestro al alumno, no sólo en cuanto a experiencia y conocimiento, sino también en valores y creencias.
Una de las tareas prioritarias de la educación a distancia es la de ayudar a construir comunidades de aprendizaje en ambientes virtuales. Se pretenden crear ambientes de aprendizaje significativos para que los alumnos busquen activamente el conocimiento, en lugar de esperar que los profesores lo proporcionen. Las habilidades que se busca desarrollar en los estudiantes tienen que ver con la comprensión de la lectura, la composición escrita, la resolución de problemas, el razonamiento, la creatividad y la experimentación.
En la década pasada se han hecho importantes esfuerzos en el desarrollo de teorías y modelos educativos enfocados a la creación de entornos y comunidades de aprendizaje apoyados en las TICs, que han incluido pautas para el diseño, implementación y evaluación de materiales educativos, unidades didácticas, actividades experienciales y objetos de aprendizaje. Por supuesto que lo anterior gira en torno a distintos paradigmas de diseño instruccional y es innegable que predominan los enfoques constructivistas.
En el caso del diseño instruccional apoyado en las TICs es importante revisar el papel que se les otorga en el proceso educativo. Lo más frecuente es pensar que la introducción de la computadora y los medios en el aula permiten no sólo allanar la distancia geográfica, sino ante todo suministrar la instrucción de una forma más eficiente y efectiva y se asume que debido a esto se promoverán mejores aprendizajes. Los profesores esperan que la tecnología les ayude a mostrar a sus alumnos mejores ejemplos de los conceptos y principios que enseñan, oportunidades casi ilimitadas y personalizadas para ejecutar un procedimiento, aprender una técnica o corregir errores, y sobre todo, lograr un ambiente de aprendizaje más entretenido o motivante.
Además, es indispensable contar con diseños flexibles, orientados o centrados en el alumno, no en la transmisión de la información. La tendencia apunta hacia el diseño de entornos de aprendizaje donde se trabaje en modalidades híbridas o mixtas, donde se intercalan episodios de enseñanza grupal presencial con tutoría individualizada y en grupos pequeños, trabajo cooperativo para el debate y construcción conjunta del conocimiento y la generación de todo tipo de producciones innovadoras, a la par de interacciones virtuales o a distancia.
Se trabajará sobre todo en equipos cooperativos sobre tareas reales, de la vida cotidiana o de un ámbito de competencia profesional determinado en contacto estrecho con usuarios y en escenarios reales afrontando experiencias prácticas, concretas y realistas (formación en la práctica, in situ). El currículo y la enseñanza se organizarán en entornos de aprendizaje abiertos, donde se fomente el razonamiento divergente y las perspectivas múltiples (no la perspectiva correcta); los alumnos deben poder escoger (y proponer) entre una variedad de métodos y actividades. Permitirá utilizar el potencial de herramienta cognitiva (o instrumento semiótico) de las tecnologías más avanzadas. Se adaptará a ritmos personalizados, trayectos flexibles y alternativos; los alumnos podrán trabajar en una experiencia educativa hasta que alcancen unos niveles adecuados de desempeño. Se privilegiarán tareas cognitivas complejas y de relevancia social, necesarias para solucionar problemas en campos complejos, cambiantes, inciertos. Se requiere de sistemas instruccionales que estén en constante diálogo con el alumno y que puedan actualizar continuamente la información sobre sus progresos, desempeño, actitudes y expectativas.
No obstante, las TICs no deben quedarse sólo en el nivel de “herramientas de enseñanza eficaz”, en el sentido de dispositivos que ayudan a los alumnos a adquirir y practicar contenidos curriculares de manera más eficiente; es necesario realizar los cambios pertinentes en el entorno de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo, los diseñadores de programas educativos en contextos virtuales deben estar conscientes de que la autonomía no es un estado “natural” que venga con la adultez, sino una habilidad que hay que desarrollar o que un alumno adulto se sentirá más motivado si su aprendizaje va ligado a sus metas personales o profesionales.
No es en las TICs, sino en las actividades que llevan a cabo profesores y estudiantes gracias a las posibilidades de comunicación, intercambio, acceso y procesamiento de la información que éstas les ofrecen, donde hay que buscar las claves para comprender y valorar el alcance de su impacto en la educación escolar, incluido su eventual impacto sobre la mejora de los resultados del aprendizaje.
Para concluir, hay que reconocer que falta todavía mucha investigación para saber realmente cómo intervienen las TICs en la construcción del conocimiento, e incluso desarrollar metodologías de investigación apropiadas para indagar cómo operan los mecanismos de influencia educativa cuando la mediación del aprendizaje ocurre a través de dichas tecnologías. Hay investigación acerca de actitudes y opiniones respecto a su incorporación, sobre el nivel de alfabetización tecnológica y su frecuencia de empleo, sobre la disposición que generan en alumnos y profesores, sobre el tipo de dispositivos tecnológicos empleados o bien las comparaciones clásicas de rendimiento académico entre educación con y sin TIC, entre educación presencial y a distancia.